lunes, 21 de diciembre de 2015

Urnas

Las urnas se llenan de miedo al rival, de desconfianza, de sálvese el que pueda. Las papeletas del otro se entienden como planes urdidos para acabar con el contrario y, en consecuencia, utilizamos las propias como teas que conviertan a las ajenas en cenizas inofensivas.

Tras la batalla electoral, el recuento de los muertos proporciona a los más ingenuos o necesitados de fe la alegría momentánea por la victoria propia, que se sabe inútil porque vencer a nuestro vecino, a nuestro compañero de viaje, es derrotar a la razón de ser social.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Iguales


Desde la antigüedad, la política ha sido siempre la relación entre iguales para defender su interés individual a través de la defensa del interés del grupo de iguales.
Así pues, la relación entre desiguales es políticamente incoherente. Puede ser sumisión, rebelión, revolución, golpe, pero no política.
En la historia más inmediata, son recurrentes las sumisiones cubiertas con el manto de la igualdad, claudicación de los rebeldes y revolucionarios a la política.

martes, 17 de noviembre de 2015

Paris-Mosul


La muerte de los muertos ajenos, esos que no sentimos nuestros, de notarla, nos roza suavemente, como una caricia, produciéndonos el bienestar de sentir que la muerte está tan ocupada de los otros que no puede ocuparse de nosotros.
La muerte de los muertos propios, esos que sentimos nuestros, la sufrimos tan intensamente, con una herida tan profunda que nos acompaña para siempre, que morimos con ellos. Si, además, mueren dos, tres, cuarenta, más de cien… a la vez, perdemos la razón. No podemos comprenderlo, encajarlo en el natural devenir de las cosas de la vida porque no es natural que tantos nos desaparezcan juntos, de una vez. Y buscamos una explicación que rápidamente nos sosiegue. Y, si no la encontramos, la inventamos por nuestro bien. Y, a menudo, odiamos a la muerte odiando a los ajenos a quienes culpamos como causantes de nuestro dolor y a los que hacemos daño como una transfusión de nuestro daño para aliviarnos.

A menudo, para aliviar nuestro dolor, provocamos la muerte de los ajenos como una transfusión de la de los propios.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Cataluña


Frecuentemente, la separación sabe como el amargo fruto del fracaso porque olvidamos que solo hay separación cuando no hay verdadero y mutuo deseo de permanecer unidos y sentimos la natural convivencia, la aceptación del otro tal como es o quiere ser, como esfuerzo o concesión.
Con la separación, se abre paso a la oportunidad, a la posibilidad de un mejor futuro que, unidos, parecía imposible.
No hay lugar, por lo tanto, sino para el contento.

viernes, 30 de octubre de 2015

Incapaces


Algunos, siempre demasiados, intentan disfrazar su incapacidad bajo el voceo extremado, tajante, intransigente.
Nunca darán un paso adelante para poner en práctica la propuesta de su discurso pues, de hacerlo, quedaría esa su incapacidad al descubierto, sin disfraz, y perderían su coartada, su causa.
No son dañinos, en tanto que solo buscan perpetuar su engaño a sí mismos. Pero, sin serlo, distraen con la alta voz de su voceo a los que, mientras tanto, eligen la acción en silencio, exponiéndose al riesgo del error mientras buscan con la experiencia.

viernes, 16 de octubre de 2015

Arte

El arte es, porque el artista me lo brinda, una ventana a la que me asomo con mirar joven, vivo y renovado.
No es mucho, pero tampoco hay otra obra humana que ofrezca tanto.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Oportunidad


 
 
Si se preguntase mañana también al resto de los españoles y la pregunta fuese “¿Quiere usted ser catalán?”, cabe la posibilidad de que esa inmensa mayoría votase “SÍ” y, en este caso, sería posible un acomodo de todos con todos: TODOS CATALANES. Todos independizados.
Si, después de años de catalanidad  cuasi peninsular, apareciese de nuevo la incomodidad de algunos, se puede repetir el procedimiento pero variando levemente la pregunta: ¿Quiere usted ser vasco? o ¿Quiere usted ser gallego? o ¿Quiere usted ser etc.?
El procedimiento puede repetirse infinitamente y garantizaría el contento de todos y potenciaría el aprendizaje de las lenguas hispanas, que irían siendo declaradas oficiales y de obligado aprendizaje y uso por todos según la pregunta ganadora fuese variando la opción.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Conjuro


Yo intento estar ajeno y en mis cosas.

Pero, de tanto en menos, esa del traje negro, a mi pesar, se empeña en distraerme.

Molesta tanto con su empeño que he roto con ella para siempre.

Ya ni siquiera le dirijo la palabra.

Ni volveré a pronunciar su nombre.

 

sábado, 5 de septiembre de 2015

martes, 14 de julio de 2015

Convidados




No era de lino ni de hilo el mantel ni las servilletas a juego. Y las copas, de un vidrio industrial, como el acero de los cubiertos, que nunca fueron de plata sobre su mesa. También la vajilla tenía el innoble origen del molde, pero era blanca y relucía. Qué bien puesta estaba la mesa, esperando el alimento.
Se sentó a contemplar en ella a todos los que la hacían posible: carpinteros, ebanistas, campesinos, hilanderos, tejedores, transportistas, mineros, vidrieros, hortelanos… Y se supo acompañado y brindó con ellos y por ellos.

martes, 30 de junio de 2015

Interiores



En un instante de su vida, se sintió lo que no era: un pirata sin más ley que su voluntad; un corsario de todas las coronas; el amo de los vientos y las olas. Y viajó con caras nuevas, y puso rumbos que, creía, le conducirían al mejor de los puertos o, cuanto menos, a alguno mejor que el de partida.
Pero, al instante siguiente de su vida, un golpe de mar arrancó de cuajo el mástil y la deriva gobernó el barco hasta el naufragio. Y se miró y se reconoció tal y como era: vencido en la derrota.

domingo, 21 de junio de 2015

La aparición



En aquel instante de aquél día de aquél año, el solitario sintió su soledad como una opción. Una opción que hizo suya, como una consecuencia de su voluntad. Y hasta como un triunfo: El triunfo de su voluntad.
Y el solitario vivía en paz y en guerra consigo mismo. Y sintió su opción como el camino hacia la felicidad. Y, pasado el tiempo, como la felicidad misma.
Y en otro momento de otro día de otro año no tenido en cuenta, no previsto, no imaginado o soñado, un de repente ocurrió: Una aparición.
La llamó compañía, y no tenía otra seña de identidad que su nombre. Y fue perturbadora, enajenante, cautivadora, magnética. Y, como un verde brote de yerba en el desierto, le produjo al solitario el espejismo de lo nuevo, de lo deseado, de lo inaccesible logrado.
Y sintió su compañía como una opción. Una opción que hizo suya, como una consecuencia de su voluntad. Y hasta como un triunfo: El triunfo de su voluntad.




lunes, 15 de junio de 2015

El líder


El líder indiscutido se buscó en el espejo detrás de la máscara de los años. Por fin, encontró una ínfima luz en la pupila de uno de sus ojos, quizá el izquierdo, y la siguió hasta verse nítidamente en ella: Sigo aquí, se dijo. Y se reconoció de nuevo, una vez más.
Se ajustó la vestimenta, tan actual o moderna como era menester, y salió al balcón rodeado de pretorianos. Allí abajo, una multitud ya coreaba su nombre al ritmo de un corazón necesitado.
Se acercó al micrófono; escenificó con uno de los brazos un gesto de dibujo impreciso pero enérgico, y declamó con voz de poseído por otra verdad:

¡Moderación o muerte!
¡Venceremos!


martes, 9 de junio de 2015

verdenuevo




Por primera vez cada vez.

Ver con mirada nueva.

Ver cada vez con mirada nueva.

Cada vez ver con mirada nueva por primera vez.

Volver a ver.

Ver de nuevo.

Ver de nuevo el verde nuevo.

Volver a ver de nuevo el verde nuevo.

Cada vez ver de nuevo el verde nuevo con mirada nueva por primera vez.

Ver de nuevo el verde nuevo como un niño.

Como un niño, ver de nuevo el verdenuevo.

Como un niño verdenuevo el verdenuevo.

Comounniño verdenuevo el verdenuevo.

Verdenuevo