miércoles, 21 de septiembre de 2016

Red

Desde antiguo, los grupos humanos se felicitan por la unión de dos de sus miembros.
Cabe suponerse que esa felicitación es porque eso que llamamos matrimonio generaría la esperanza de un futuro que daría sentido a los esfuerzos y a los anhelos.
Además, el matrimonio aportaría un enorme e inmediato beneficio en tanto que promotor de la unión de dos redes de afectos e intereses en una mayor.
Esa esperanza y la multiplicación de relaciones reticulares debería haber alcanzado una red casi global de afectos e intereses de la que, feliz y favorablemente, casi todos formaríamos parte.
No siendo así, cabe preguntarse por qué los grupos humanos continúan felicitándose y festejando las bodas.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Garantía

No temo al aburrimiento. Mi ignorancia es tan inmensa que me asegura entretenimiento y diversión para el resto de mi vida, por larga que esta pueda llegar a ser.