Si preguntásemos a las personas que integran el pueblo, y estas pudieran responder la verdad que piensan y sienten, su respuesta sería el único juicio válido también sobre la vida que llamamos "en común" o "política".
De darse, sobre este juicio no cabría apelación alguna y, por lo tanto, es menospreciado e imposibilitado por
los políticos,
los observadores,
los politólogos,
los periodistas,
los historiadores,
los artistas,
los profesores,
los polemistas,
los filósofos,
los militares,
los jueces,
los sacerdotes,
los salvadores,
los psiquiatras,
los economistas,
los publicistas,
los emprendedores,
los líderes,
los psicoanalistas,
los defensores, todos ellos, de la verdad revelada por la razón puesta a escudriñar al servicio y beneficio del indocto pueblo víctima de la ignorancia de su propio pensar y sentir sobre su propia vida.
lunes, 28 de noviembre de 2016
viernes, 28 de octubre de 2016
Aula
Rodeado de adolescentes, miró a su alrededor buscando alguien a quien, hasta el punto de implicarse, le importara lo que ocurría en aquel aula donde penaba su decisión de profesar la enseñanza. Y no lo halló ni fuera ni dentro. Quizás, se preguntó, ni siquiera de sí mismo.
domingo, 16 de octubre de 2016
Premio
Angustiado porque nunca los demás habían valorado suficientemente sus méritos, se sentía más morir que envejecer. Por eso, cuando recibió aquel su primer premio, creyó que por fin había llegado su hora más cercana a la felicidad.
Pero, instantes después del ceremonial, pesó la cuantía económica recibida, los halagos, los elogios y la duración de los aplausos preguntándose si era aquel galardón suficiente precio para sus virtudes y esfuerzos.
Y, desde entonces, empeñado en encontrar la cantidad que le haría justicia, suma y resta comparando su gloria con la de los otros premiados, buscando aproximarse a una cifra que le libere del desasosiego.
Pero, instantes después del ceremonial, pesó la cuantía económica recibida, los halagos, los elogios y la duración de los aplausos preguntándose si era aquel galardón suficiente precio para sus virtudes y esfuerzos.
Y, desde entonces, empeñado en encontrar la cantidad que le haría justicia, suma y resta comparando su gloria con la de los otros premiados, buscando aproximarse a una cifra que le libere del desasosiego.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
Red
Desde antiguo, los grupos humanos se felicitan por la unión de dos de sus miembros.
Cabe suponerse que esa felicitación es porque eso que llamamos matrimonio generaría la esperanza de un futuro que daría sentido a los esfuerzos y a los anhelos.
Además, el matrimonio aportaría un enorme e inmediato beneficio en tanto que promotor de la unión de dos redes de afectos e intereses en una mayor.
Esa esperanza y la multiplicación de relaciones reticulares debería haber alcanzado una red casi global de afectos e intereses de la que, feliz y favorablemente, casi todos formaríamos parte.
No siendo así, cabe preguntarse por qué los grupos humanos continúan felicitándose y festejando las bodas.
Cabe suponerse que esa felicitación es porque eso que llamamos matrimonio generaría la esperanza de un futuro que daría sentido a los esfuerzos y a los anhelos.
Además, el matrimonio aportaría un enorme e inmediato beneficio en tanto que promotor de la unión de dos redes de afectos e intereses en una mayor.
Esa esperanza y la multiplicación de relaciones reticulares debería haber alcanzado una red casi global de afectos e intereses de la que, feliz y favorablemente, casi todos formaríamos parte.
No siendo así, cabe preguntarse por qué los grupos humanos continúan felicitándose y festejando las bodas.
viernes, 2 de septiembre de 2016
Garantía
No temo al aburrimiento. Mi ignorancia es tan inmensa que me asegura entretenimiento y diversión para el resto de mi vida, por larga que esta pueda llegar a ser.
jueves, 14 de julio de 2016
jueves, 30 de junio de 2016
Perfección
El solitario se esforzó hasta el extremo en llevar a la excelencia los dones que había recibido de la Naturaleza. Y tal empeño al servicio de sus talentos logró la pretendida excelencia, lo singular, lo único, el deslumbrante brillo de la perfección que ciega a quienes la rodean haciéndosela invisible.
jueves, 19 de mayo de 2016
Futuro
Nos encontramos frente a frente la joven caminante y yo.
Su mochila verdenuevo me hizo reparar en que la mía había empardecido tanto que era imposible adivinar su color original.
"Vas en dirección contraria", me dijo. "Da media vuelta y caminemos juntos".
Y, agarrando su brazo como bastón, camino mientras ella me cuenta cómo es allí de donde yo volvía: "Allí se allana y se ensancha el camino. Y se bebe para que no llegue la sed. Y se come por saborear. Y la lluvia refresca el verano. Y el sol entibia el invierno..."
Y yo, a su lado, camino sin pronunciar palabra por no perder el poco aliento que su larga zancada me permite.
Su mochila verdenuevo me hizo reparar en que la mía había empardecido tanto que era imposible adivinar su color original.
"Vas en dirección contraria", me dijo. "Da media vuelta y caminemos juntos".
Y, agarrando su brazo como bastón, camino mientras ella me cuenta cómo es allí de donde yo volvía: "Allí se allana y se ensancha el camino. Y se bebe para que no llegue la sed. Y se come por saborear. Y la lluvia refresca el verano. Y el sol entibia el invierno..."
Y yo, a su lado, camino sin pronunciar palabra por no perder el poco aliento que su larga zancada me permite.
jueves, 21 de abril de 2016
Palabras
Todas mis palabras son aprendidas. Y, al utilizarlas, me apropio de ellas y ellas me obligan a transitar por la posibilidad que me brindan y hacen de mí lo que soy. Y me reflejo en ellas y en ellas me identifican los demás. Y me pregunto si podría haber sido yo mi propio demiurgo inventando las palabras que me han sido y me son necesarias.
miércoles, 6 de abril de 2016
viernes, 1 de abril de 2016
Alegría
No digo que la alegría dé sentido. Ni siquiera digo que evite o remedie. Pero, sin ser bálsamo ni coraza, es un remanso que ayuda a tomar aliento y, por lo tanto, ni incapacita ni imposibilita cualquier consecución, sino todo lo contrario.
Ignoremos pues las propuestas que obvian o niegan la alegría aplazándola, en el mejor de los casos, a la consecución de objetivos que se razonan como humana y socialmente imprescindibles e, incluso, otras veces o a la vez, transcendentes.
Ignoremos pues las propuestas que obvian o niegan la alegría aplazándola, en el mejor de los casos, a la consecución de objetivos que se razonan como humana y socialmente imprescindibles e, incluso, otras veces o a la vez, transcendentes.
lunes, 7 de marzo de 2016
Sangre
En aquellos crímenes de ETA, que pronto pasarán a ser sólo un dato en los libros de texto, unos pocos eran los encargados de descargar los golpes procurando una suficiente distancia con sus víctimas para asegurarse así la imposibilidad de su defensa, una distancia siempre enorme aunque sólo fuese la corta longitud de una pistola que mediaba entre la mano del asesino y la cabeza del "objetivo".
Más lejos aún del "objetivo", otros diseñaban las tácticas y estrategia que llamaban "de lucha armada". Otros, los peores, aportaban su silencio o daban cobertura teórica al asesinato disfrazándolo de noble ejecución.
El resto, la mayoría de todos los demás, nos llamábamos ignorantes mientras tapábamos nuestros oídos, ojos y boca.
Difícilmente, salvo a los primeros, podría alcanzarnos una mínima gota de sangre. Pero esa inmaculada apariencia no significa la inocencia de ninguno.
Conviene recordar todo esto ahora que otras conveniencias empiezan a convertir en héroes a los villanos, justificando sus anteriores actuaciones a veces por comparación con otras igual de repugnantes pero del lado contrario. Conviene recordarlo siempre para no caer en la trampa de esos que enarbolan una bandera a la que llaman de la democracia porque le caben todos los colores según la conveniencia, una bandera de colores desteñidos a los que quieren hacer pasar por nuevos, incluso el de la sangre.
Más lejos aún del "objetivo", otros diseñaban las tácticas y estrategia que llamaban "de lucha armada". Otros, los peores, aportaban su silencio o daban cobertura teórica al asesinato disfrazándolo de noble ejecución.
El resto, la mayoría de todos los demás, nos llamábamos ignorantes mientras tapábamos nuestros oídos, ojos y boca.
Difícilmente, salvo a los primeros, podría alcanzarnos una mínima gota de sangre. Pero esa inmaculada apariencia no significa la inocencia de ninguno.
Conviene recordar todo esto ahora que otras conveniencias empiezan a convertir en héroes a los villanos, justificando sus anteriores actuaciones a veces por comparación con otras igual de repugnantes pero del lado contrario. Conviene recordarlo siempre para no caer en la trampa de esos que enarbolan una bandera a la que llaman de la democracia porque le caben todos los colores según la conveniencia, una bandera de colores desteñidos a los que quieren hacer pasar por nuevos, incluso el de la sangre.
sábado, 27 de febrero de 2016
Educación
Al adulto no le es posible ver más la pureza que, cuando fue un niño, vio en una página: vacía, limpia, libre. Ahora, el adulto mira la página en blanco e, inevitablemente, ve proyectada sobre ella las sombras de la experiencia. Y, en una ceremonia aprendida que repite, el adulto emborrona de sus sombras las páginas del cuaderno que ofrece al niño como blancas, obligándole a transitar por reglones pautados, negándole el futuro que el adulto ha perdido instalado en un presente que no es sino un pasado repetido, repetido, repetido.
miércoles, 24 de febrero de 2016
Eco
Algunos, demasiados, buscan en el interlocutor una escusa para oírse a sí mismo, una lisa y llana pared donde rebotarse. Y acaban buscando la compañía de voces gemelas que conversan o debaten en una colectiva estéril masturbación verborreica.
jueves, 11 de febrero de 2016
lunes, 8 de febrero de 2016
domingo, 24 de enero de 2016
Novena Sinfonia de Beethoven
La del alba sería cuando toqué
con los nudillos en el cristal de tu ventana ta-tán, ta-tán
- "Amigo, ya es la hora", dije
- "Volaaando" saliste y, cogidos
del brazo, encaminamos la calle abajo. La brisa justificaba que lucieras tu foulard imprescindiblemente rojo para la
ocasión. Yo llevaba sombrero panamá y encendimos el primer cigarro. Por las
ventanas, entre perfume a pan caliente y café de puchero, olíamos las caricias
de madres acicalando el pelo de su niña, ciñendo el corbatín a su marido,
marcándose el talle con un ancho cinturón de lunares rojos...
Las
conversaciones, abonico, se asomaban a los portales entre risas. Saludábamos,
yo tocando el ala del sombrero, tú inclinando la cabeza y, gota a gota, al
llegar a la primera esquina, éramos un arroyo. Esquina a esquina, calle a
calle, ríos de risas inundamos la plaza. No había estrado ni banderas. No
sonaban himnos ni consignas. Qué guapos estábamos tan felices. Y, de repente,
la plaza retumbó en una inmensa carcajada.
lunes, 11 de enero de 2016
Luz
¿Hay una posibilidad?
No digo "una verdad", sino una pequeña rendija por donde una luz, tal vez de un emisor fugaz o de una estrella desaparecida, se cuela iluminando el camino por el que pretendemos transitar.
No digo seguir la estela de un cometa que conduce al prodigio, sino la mísera luz del faro costero que nos guía a una orilla donde recuperar el soplo que nos permita continuar, quizás mañana, la travesía.
Y, entonces, ¿merece la pena seguir su resplandor? ¿hará esa tenue luz menos tortuoso el camino?
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