jueves, 25 de diciembre de 2025

MONUMENTO

No se abrió el cielo ni tembló el suelo.
No sonó grave ni solemne su voz; al contrario, alguien creyó que había vuelto el camión del tapicero.
Pero se oyó nítidamente hasta el último rincón del término municipal.
Y así habló el monumento:
Desde el aburrimiento de siglos, os pido un reemplazo. Pensad qué es lo que veis en mí. Puede que sea la vanidad cumplida de quienes mandaron mi construcción. Puede que os admire la maestría de quienes labraron mis piedras. Puede que valoréis el esfuerzo en miles de jornales de tantos oficios que fueron necesarios para hacerme. Sea lo que sea, tenerme en vuestro solar vecinal os enorgullece y os da identidad, sobre todo cuando os comparáis con poblaciones cercanas que carecen de monumento o lo tienen de menor tamaño o calidad. 
Y, sin embargo, ni una sola de mis piedras es fruto de vuestra decisión, de vuestro arte o de vuestro esfuerzo, incluso cabe que ni siquiera seáis descendiente de quienes me erigieron, pero pensad que, en el caso de serlo, vuestra pasividad sería un fruto indigno de quienes sí actuaron en este monumento que os habla y que tan ajeno se siente a vuestra vanidad.
Es hora de que me abandonéis y emprendáis vuestra empresa: un monumento fruto de vuestra voluntad y esfuerzo que manifieste a propios y extraños que vuestra comunidad lo es. No importa que sea alto, largo o caro. Es suficiente con que os veáis y os vean en él. 
Y me olvidaréis. Y vuestro olvido será mi descanso y vuestra gloria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario